Energías alternativas para disminuir el impacto ambiental

El nivel de consumo energético va en aumento y la tendencia es buscar fuentes energéticas que logren disminuir la contaminación y el consumo de combustibles fósiles. En Argentina, tanto la industria minera como el Estado, impulsan el desarrollo de fuentes de energía no convencionales. Por ejemplo, la provincia de San Juan ha establecido un protocolo para que los próximos informes de impacto ambiental que las empresas presenten para la licitación de nuevas explotaciones, declaren también proyectos de producción energética alternativa. Si bien aún no está definido el porcentaje de energía alternativa que deberán utilizar los proyectos mineros, es posible que la proporción se establezca en relación a la energía que prevén consumir.

En cuanto a introducir el uso de energías alternativas refiere, la minera Barrick es pionera, implementando la generación de energía eólica en Veladero, y actualmente buscando también emplear la geotermia. Para esta última, una UTE (Unión Transitoria de Empresas), con la participación de EPSE, Geotermia Andina y Barrick, permite el desarrollo de un proyecto con base en Despoblados, Iglesia, localizado a pocos kilómetros de Veladero, en el Valle del Cura. Allí se ha descubierto un centro termal que presentaría la oportunidad de generar energía (de 16 a 20 megavatios) con los vapores debajo de la superficie de la tierra. Si el potencial geotérmico resulta atractivo, el proyecto permitiría abastecer parte de la demanda potencial de energía eléctrica de Veladero y Pascua-Lama.

Actualmente, el generador eólico de Veladero, el más alto del mundo, tiene capacidad para alcanzar una potencia de 2 MW con sus aspas moviéndose entre 3 y 5 metros por segundo, y los 22 grupos generadores de 2.250 HP cada uno, logran la capacidad de producir 23 megawatts. Esta energía limpia asegura un impacto ambiental muy bajo en relación a otras fuentes de energía: 26 veces menos que un generador alimentado a carbón, 21 veces menos que uno de petróleo y 10 veces menos que uno nuclear.

En El Pachón, todas las instalaciones se autoabastecen de energía eléctrica, utilizando 8 equipos generadores ubicados en los campamentos de La Junta, Casa de Piedra, Julieta (Valle de El Pachón) y María (Valle de Carnicería), que operan en base a diesel (gasoil). Además de los equipos, las instalaciones incluyen sistemas de contención secundaria e instalación eléctrica, con interruptores, llaves térmicas y disyuntores diferenciales distribuidos acorde a los centros de consumo más importantes. Para el futuro, se está evaluando el uso de energía de biomasa, aerogeneradores y también la geotermia.

Otros países, como Chile, también están buscando una mayor generación de energías limpias. Ejemplo de ello es el parque eólico de Punta Colorada donde 10 aerogeneradores aportan 20 Mega watts de energía, y el uso de paneles solares en la mina Zaldívar, ubicada al norte del país vecino.