En Mina Pirquitas destacan la gestión de los residuos

En esa compañía realizan la “segregación” de los mismos, y le da el tratamiento respectivo de acuerdo a su peligrosidad.

En MINA PIRQUITAS, como en la mayoría de los proyectos mineros radicados en Jujuy, en la actualidad se trabaja en estrictos controles y estándares de GESTIÓN AMBIENTAL, en cada una de sus tipologías, destacándose para esta compañía los trabajos identificados como “segregación de residuos en origen”.

Al respecto, ÁNGEL SOLÍS, gerente de Medio Ambiente de esa compañía, destacó: “realizamos un tratamiento exhaustivo, responsable y planificado de los residuos generados en nuestro proyecto minero. Claro que estos procesos implican ciertas particularidades. Inicialmente la descripción y tipificación de los residuos resulta dinámico de acuerdo a las obras que se estén realizando en el proyecto. Cada empresa o sector del proyecto al incorporar nuevas tecnologías o nuevos procedimientos, genera nuevos residuos, los cuales son gestionados con hojas de seguridad y clasificados para llevar a la disposición final más adecuada de acuerdo a la legislación nacional y provincial”

“En MPI trabajamos para mejorar continuamente el desempeño ambiental de la compañía, ya que consideramos la política ambiental como prioridad corporativa. Entre nuestros programas y prácticas de trabajo en materia ambiental desarrollamos, diseñamos y operamos instalaciones basadas en el uso eficiente de energía, recursos y materiales. Entre esos planes, contemplamos la posible reutilización y reciclaje de insumos”.

Sobre la “segregación de residuos”, explicó que “es un sistema en donde se clasifican residuos sólidos y semisólidos, según su magnitud y origen. Hay cuatro tipos principales: domésticos, industriales, patogénicos y residuos mineros masivos”.

Dijo que los peligrosos son todo aquellos que puedan causar daño, directa o indirectamente al ambiente. “Para una disposición adecuada se tiene en cuenta la peligrosidad, cantidad y frecuencia de generación de los residuos. Los principales grupos son: líquidos de los talleres de mantenimiento (aceites, hidrocarburos); filtros de aire, aceite y combustible; suelos y absorbentes con hidrocarburos (pueden generarse como resultado de accidentes o fugas); sólidos con hidrocarburos o residuos comunes que han entrado en contacto con residuos peligrosos; envases de sustancias peligrosas (recipientes de aerosoles, latas de pinturas, solventes o pegamentos, etc); tubos fluorescentes; tintas y tóner de impresoras; residuos de explosivos; envases y envoltorios de reactivos químicos. Cada uno de los mencionados, por separado, son embalados, preparados, drenados, procesados, tratados, dispuestos y etiquetados para su posterior disposición o traslado, según correspondiera”.

La gestión de estos residuos implica protocolos y equipamiento de seguridad, siempre obligatorios de cumplir. Inicialmente se realiza una disposición temporal en el sitio de origen, según se indica mediante contenciones dobles, precintos, bolsas, contenedores y bateas impermeabilizadas. Los contenedores y/o bolsas son trasladados por el área generadora al Patio de Residuos Peligrosos, donde se descargan con apoyo mecánico. Al momento de la disposición se emite un comprobante de los residuos depositados. Se disponen, luego, en contenedores identificados y con tapa, sobre una superficie impermeable. Luego son retirados por un transporte autorizado.

El Tribuno