Nitrato de amonio: en el país lo usan las mineras y el campo, pero aseguran que no hay riesgos de una explosión como la de Beirut

Las imágenes de la devastación en Beirut no dejan de impactar. Entre las principales hipótesis de la explosión que dejó más de un centenar de muertos, aparece el nitrato de amonio. Este compuesto químico también se usa en Argentina, principalmente para la minería y como materia prima de fertilizantes, pero distintas fuentes que trabajan con este producto aseguran que se manipula bajo estrictas medidas de seguridad y que no hay riesgos de una catástrofe como la que ocurrió en Líbano.

En el país, hay sólo 12 empresas registradas que pueden importan o comercializar este compuesto. Sin embargo, debido que en estado puro puede ser riesgoso, las firmas de fertilizantes decidieron hace 15 años dejar de comercializarlo y lo reemplazaron por otros fertilizantes mucho más estables.

Desde Fertilizar, una asociación civil sin fines de lucro formada por diferentes actores de la industria agropecuaria, explicaron a Clarín que actualmente se importa una fórmula que tiene nitrato de amonio en un porcentaje bajo. «Todo lo que se comercializa está dentro de los reglamentos de seguridad de la ONU», señaló Jorge Bassi, presidente de la entidad. Bassi contó que lo que se utiliza está diluido y no representa ningún riesgo. «En el mundo está bajando el consumo de nitrato de amonio puro debido a que es riesgoso», apuntó Bassi y remarcó que en Argentina hay muchas regulaciones para manipular este compuesto.

María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de Fertilizar, explicó que el nitrato de amonio no es «explosivo por sí mismo». «Para que explote lo tenés que hacer explotar. Tiene que haber un elemento carbonizado: un incendio o explosiones previas, que fue lo que pasó en Beirut», aclaró.

González Sanjuan agregó que en Argentina para fertilizar se usa otro compuesto que se llama urea y se fabrica en Bahía Blanca: «El mercado del nitrato de amonio en nuestro país es muy chiquito, ya que no se usa más como fertilizante puro». También explicó que los fertilizantes nitrogenados (entre los cuales se encuentra el nitrato de amonio) son centrales para la producción de alimentos. «Hay una estimación a nivel mundial que dice que más del 50% de la producción de alimentos está sostenida con este nutriente. Si no existiera el aporte de este nutriente, se produciría la mitad de alimentos lo que se produce. Viviría la mitad de la población mundial», afirmó. Para ella, lo de Beirut fue pura negligencia. «Tuvieron almacenados un cantidad enorme en un depósito cualquiera durante seis años. Eso es una locura«.

Martín Torres Duggan, especialista en fertilización y fertilizantes, explicó que «la Argentina no tiene un planta de nitrato de amonio y lo que hay se importa para lo que es la industria de fertilizantes». Señaló que este componente se importa bajo un certificado del Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC), con estrictos protocolos para su uso, manipulación, trasporte y almacenamiento, ya que tiene cierto riesgo de explotar en confinamiento.

Torres Duggan detalla que se usa en el país para «cultivos intensivos, lo que se llama fertiriego, cuando uno fertiliza a través del riego por goteo, riego localizado». Está prohibido usarlo como fertilizante simple para fertilizar los cultivos. «En Argentina se usa, en una porción muy pequeña del mercado total, lo que se llama nitrato de amonio calcáreo, que es mezclado con carbonato de calcio, y eso reduce muchísimo el riesgo de explosión cuando se lo pone en situación de confinamiento y evita que pueda detonar«.

El nitrato de amonio como fertilizante fue muy utilizado en los 80. Eso cambió en la década del 90 con el atentado a la AMIA​, ya que los terroristas usaron este compuesto para hacer la bomba. Luego de eso, su comercialización se regularizó mucho y las empresas de fertilizante decidieron dejar de usarlo en forma pura.

Bassi detalló, por otro lado, que el nitrato de amonio que se usa para fertilizar tiene una terminación distintas al que se usa para hacer explosivos. «Son dos cosas distintas. El primero es mucho más estable y para que explote tiene que estar en estado puro y además lo tenés que hacer estallar», destaca.

Este compuesto sí se usa con la finalidad de hacerlo estallar en la minería. Al respecto, la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) señaló en un comunicado que «en la industria minera se lo emplea como uno de los componentes para la fabricación de un agente voladura (denominado ANFO), que surge de su mezcla con gasoil y que requiere además de un detonante para su funcionamiento». En el texto aclaran que «no es una sustancia explosiva».

Según la CAEM, el nitrato de amonio «se traslada en camiones especiales, con las mismas medidas de seguridad de cualquier sustancia peligrosa«, pero insisten en recordar que «al no estar mezclado su traslado es seguro».

En los yacimientos mineros, se lo almacena en lo que se denomina “polvorín”, que es un espacio construido siguiendo normativas específicas de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC), que están alejados varios kilómetros de los lugares donde hay operarios. En la zona donde se ubica solo puede circular el personal autorizado y cuenta con vigilancia.

Desde CAEM aclaran que «el nitrato de amonio no se acopia en grandes cantidades, ya que las empresas solo pueden tener stock correspondiente a tres meses de producción. Y semanalmente, se informa a la ANMAC las cantidades utilizadas. Cada seis meses el polvorín recibe además una inspección por parte de dicha entidad».

Aseguran que los explosivos que contienen esta sustancia se utilizan desde hace décadas en la mayoría de los proyectos mineros en el país y en el mundo para fracturar las rocas. «Nunca hubo en Argentina accidentes relacionados con su tenencia o utilización y es un insumo cotidiano para la producción», comenta el comunicado de la cámara.

Gonzalo Hermam

Publicado en Clarín el 07/08/2020

Ver nota en: https://www.clarin.com/sociedad/nitrato-amonio-pais-usan-mineras-campo-aseguran-riesgos-explosion-beirut_0_afZtUlbhc.html

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